martes, 22 de mayo de 2012

Capítulo 20#

(cuenta Álvaro)
El tren se puso en marcha, y yo me quedé dormido. Cuando desperté ya faltaba poco para llegar a Córdoba.
Cuando bajé lo primero que hice fue llamar a Bea para ver si había llegado o le quedaba mucho.
-¡Holaaa!-Contestó alegre.
-Bea, ya he llegado a Córdoba, ¿os queda mucho para llegar?-Me senté en uno de los bancos.
-¿¡Ya has llegado?-Dijo ilusionada.
-Si, acabo de...-Me colgó.
-¡Álvarooooooooooooo!-Oí que alguien gritaba mi nombre.
Cuando me volví vi que era ella, venía corriendo.
Cuando llegó ami me abracé a ella, y después le dí un beso, de esos besos que parecen sacado de película.
-¡Te he echado tanto de menos!-Se abrazó muy fuerte a mi.
-Yo también te he echado mucho, por no decir demasiado.-Volvimos a besarnos.
-Bueno vamos, que mis padres no están esperando fuera.-Cogí mi maleta.
Estaba nervioso. Íbamos cogido de la mano, no decíamos nada.
Estaba muy feliz. Y yo aún más sabiendo que iba a pasar la navidad con la persona que más quería en este mundo.
Salimos de la estación y nos dirigimos hacia un coche gris, donde había una mujer dejada caer sobre el coche, suponía que era su madre.
-¿Preparado?-Me susurró.
-Supongo.-Le respondí.
-Mamá, mira este es Álvaro.-dijo con una sonrisa.
-Encantada.- Me dio dos besos.
Vi que del coche se bajaba un hombre, el cual debería de ser su padre.
-Papá, este es Álvaro.-Nos dimos un apretón de manos.
-Un placer.-Sonreí.
-Bueno creo que ya es hora de irnos.-Dijo su madre.
-Ven que te ayudo a guardar tú maleta.- Me dijo Bea.-No ha ido tan mal.-Me sonrió.
-Puede que no les caiga bien.-Guardé la maleta.
-Si que le has caído bien, te lo juro por snoopy.-Me reí.
Nos montamos en el coche. Ella iba detrás de su madre y yo detrás de su padre. Nuestras manos estaban unidas en el asiento del medio.
-Bueno, ¿trabajas o estudias?-Dijo su madre.
-Un poco de las dos cosas.-Sonreí.-Estudio publicidad y relaciones públicas, cuando puedo.-Su madre se giró.
-¿y eso?-Me sonrió.
-Soy cantante.-A su madre se le cambió la cara.
-¿a si? Bea no me había dicho nada.- Miró para la carretera.
-Se me olvidó.-Me miró.
-Bueno no pasa nada.- Volvió a girarse.- ¿Y que música cantas?-Me preguntó.
-Pues en realidad no canto solo, yo soy un integrante de un grupo llamado Auryn.-Bea soltó mi mano y empezó a buscar algo en su móvil.
-Creo que lo he escuchado por la radio, cantáis en inglés, ¿verdad?-Asentí.
-Mira mamá, está canción es suya.-Sonrió.
Le dio al play, puso cartas entrelazadas.
-No sabía que escuchabas nuestra música.-Susurré.
-Pues ya ves que si.- Me sonrió.
-Es muy bonita.-Dijo cuando se acabó la canción.
Estuvimos hablando un rato más, su padre no dijo nada durante todo el camino, y eso me daba un poco de miedo, no debería de haberle caído muy bien.
-Ya hemos llegado.-Me dijo Bea.
Nos bajamos del coche, y su padre abrió la puerta de la que debería ser su antigua casa.
La casa era bonita y muy grande. Se notaba que llevaba tiempo deshabitada, pero alguien de vez en cuando debería de ir porque no olía a cerrado.
Bajamos las maletas, y subimos a la planta de arriba donde se encontraban los cuartos.
-Este es mi cuarto.-dijo señalando una de las habitaciones.-Tú dormirás en esta habitación.-Señaló una que estaba justo en frente de la suya.
Entré y dejé mi maleta.
Había dos camas, y las dos camas estaban hechas.
En medio de las dos camas había una pequeña mesita de noche.
En la habitación no había muchas cosas solo las camas, la mesita de noche, un armario y una estantería que estaba vacía.
-Ven que te enseño mi cuarto.-Me cogió  la mano.
En su habitación también había pocas cosas, solo una cama, dos armarios y una estantería.
-Jo, yo quiero dormir en esa cama.-Dije señalando la cama que estaba bajo la suya.
-Lo siento pero está ocupada.-ME abrazó.
Bajamos a la planta de abajo a ver si sus padres necesitaban ayuda, pero nos dijeron que fuéramos a dar una vuelta.
-Mamá voy a ver a Azahara, luego venimos.-Salimos de la casa.
-¿Está muy lejos?-Pregunté.
-Muy, muy lejos, vamos a tener que andar un montón.-Cruzamos la calle y nos paramos en frente de una casa.-Ya hemos llegado.-Se rió.
Tocó y salió corriendo para esconderse.
-Hola.-No me dí cuenta de que habían abierto.-¿Qué quiere?
Era una chica rubia con ojos claros y de piel clara, era más o menos de la estatura de Bea, quizás un poco más baja, pero no mucho.
-Resulta, que yo venía con mi novia, que no se si la conocerás, se llama Bea, y la muy gracio...-No me dió tiempo a decir nada ya que salió corriendo.
-¡Beaaaaaaaaaaa!-Gritó.
-¿¡Qué pasa!?-Dijo un muchacho.
Era bastante alto con el pelo castaño claro y de ojos marrones.
-Creo que si sales, te enterará mejor que si te lo explico yo.-Salió antes de que yo acabara.
Me quedé un rato esperando a que alguien viniera a por mi, salí y en la puerta no había nadie.
-¡Ay! ¡Pobrecito mío!-Dijo Bea que venía de otra calle.-¡Que lo hemos dejado solito!-Me dio un leve beso en los labios.
-No pasa nada.-Sonreí.
-Bueno os presento, esta es Azahara y este es Rafa, o Zafra, como quieras.-Se rieron.
-Encantado, soy Álvaro.-Me presenté.
Le di dos besos a Azahara y un apretón de manos a Rafa.
-Bueno y los demás, ¿dónde están?-Preguntó.
-Pues me imagino que en sus casas.-Volvieron a reírse.
-¡No me lo puedo creer!, ¡no puede ser verdad!-Bea volvió a salir corriendo.
#Continuará#

Capítulo 19#

(Cuenta Álvaro)
Estaba mirando el ordenador para ver que tenía que hacer para la universidad, cuando mi móvil sonó, vi que era ella, y no dudé en cogerlo.
-¿Dónde está lo más bonito del universo?-Contesté.
-No se, espera que la busco.-ME reí.
-¡Qué tonta eres!-Volvimos a reirnos.
-Tengo que contarte una cosa.-Me puse serio.
-¿Que ha pasado?-Me preocupé.
-Mi madre ya sabe que estamos juntos.-No sabía si alegrarme o lo que hacer.
-¿Y eso es malo?-Dudé.
-Pues según he podido comprobar es lo mejor del mundo.-Respiré tranquilo.-Me ha dicho que te vengas a pasar las navidades con nosotros al pueblo, pues como tú ya terminas los conciertos y eso, pues he pensado que sería buena idea.- En ese momento quería gritar.
-Voy por supuesto que voy.-No lo dudé.-Pero me tienes que prometer que el día de reyes lo pasarás con mi familia.- Pensé que era justo.
- Tendré, que preguntárselo a mis padres, espero que me dejen.- Sonreí.
-Si hace falta yo hablo con ellos.- Cerré el ordenador.
-Por cierto, ¿Cómo vamos a hacer para irnos a Córdoba?-Me dijo ella.
-No se, eso tendría que hablar con tus padres a ver que podemos hacer.- Me senté.
- Sería buena idea, espera que te paso a mi padre o a mi madre.- Respiré hondo.
Esperaba caerles bien, y que no pensaran que era una mala influencia para su hija, ni tampoco que era muy mayor, ya que ella tenía 16 años y yo 22 años.
-¿Diga?-Sonó la voz de una mujer al otro lado del teléfono.
-¡Hola! Soy Álvaro, y me ha dicho Bea que si me iba con ustedes a Córdoba, y yo he aceptado encantado, pero el problema es que, que podemos hacer para vernos, ya que yo no sé donde está vuestro pueblo.-Estaba muy nervioso.
-Si ya se quien eres, ya me ha contado mi hija de que te vienes con nosotros, y es un verdadero placer, ya que nuestra hija estará más contenta si vienes tú.- Tenía una voz calmada.- Bueno, pues como mi marido y yo ya sabíamos que ibas a decir que si, hemos pensado que podías coger un tren hacia Córdoba y allí te recogíamos.-Me relajé un poco.
-Eso es una buena idea, pero tendría que saber a la hora más o menos que ustedes saldríais para no estar mucho tiempo esperando.- Procuraba ser educado.
-Pues la hora ya te la dirá Bea, pero no saldremos muy tarde, saldremos el día 23.- "Perfecto todavía tenia tiempo para preparar mi maleta" pensé.- Por cierto, a lo de que se vaya Bea contigo el día de reyes, no me parece mala idea, siempre y cuando la traigas al día siguiente.-Ahora si que tenía ganas de gritar.
¡La habían dejado! ¡Íbamos a estar juntos el día de reyes! ¡No podía creérmelo!
Su madre me pasó a Bea.
-Que maja es tú madre.-Le dije.
-Le has caído bien.-Sonreí.
Estuvimos hablando un rato más hasta que decidí preparar la maleta, quedamos en que por la noche me diría la hora, para poder sacar el billete.
Metí lo justo y lo necesario en la maleta. Por la noche Bea me dijo que saldrían a las 7:00 de la mañana, pobre pensé, calculé las horas que más o menos tardarían y saqué el billete.


Llegó el día, estaba impaciente, pero hasta las 17:30 más o menos no saldría.
Intenté matar el tiempo haciendo cosas de la universidad, me quité algo de trabajo, pero el tiempo pasaba muy lento.
Blas me llamó.
-¡Hey desaparecido!-Me dijo.
-¿Cómo que desaparecido?-Me reí.
-Si últimamente no hay quien te vea.-Se rió.-Lo pillas no hay quien te Bea.-Puse cara de extrañado.
-Vale, haré como si no hubieras dicho nada.-Negué con la cabeza.
-Bueno, pues el señorito dirá que es lo que quiere que hagamos estas navidades.-Se me había olvidado decirle que me iba.
-Esto, Blas, estas navidades os abandono.-Me reí.
-¿Qué nos abandonas? ¿Cómo que nos abandonas.-Seguro que había puesto cara de cordero degollado.
-Si, me voy a Córdoba con Bea, me llamó hace dos días y me voy con ella.-"pobre" pensé.
-Pues entonces, Ay me voy otra vez ahí te dejo Madrid-Se puso a canturrear.-Me voy a Murcia, verás la sorpresa que se lleva mi madre.-Cerré el ordenador.
-Seguro que desagradable.-Me reí.- Bueno tú, te dejo que son las 14:30 y tengo que comer, ducharme, recoger un poco esto e irme, que a las 17:30 tengo que coger el tren.-Fui hacia la cocina.
-Suerte.-Me dijo.
-Gracias, creo que me hará falta.-Colgamos.
Me preparé algo rápido, recogí los plato y me dí una ducha rápida.
Eran las 17:00, cogí mi maleta y cerré todo.
Estaba nervioso, no se como le caería a su familia, ni si quiera sabía si le caería bien a su padre, me había dicho que era muy majo y que me caería bien, pero no estaba del todo seguro.
Cuando llegué a la estación ya faltaba poco para que mi tren saliera.
#Continuará#

domingo, 20 de mayo de 2012

capitulo 18#

(Cuenta Bea)
Me separé de él y me dio la mano y nos dirigimos hacia el hotel.
Entramos a la habitación.
-¡Vaaaya! Si que vivís bien.-Era realmente increíble, nunca había visto una habitación tan bonita.-Es muy bonita y además mi lujosa.-Le miré.
-Bueno no está mal, pero a mi me gustas más tú.- Me agarró por la cintura.
Me giré y empecé a besarle.
-Será mejor que nos vayamos.-Me separé de él.-Estos ya estarán preguntado por nosotros.-Sonreí.
No sabía que podía haber pasado en aquella habitación, pero no quería averiguarlo, todavía, prefería que pasara algo más de tiempo. No quería que todo esto se estropeara, y quería que fuera algo mágico.
Cuando lo miré vi que me miraba pensativo, y que tenía una sonrisa dibujada.
-¿En que piensas?- Le mire.
-En lo increíble que eres.-Sonrió.
-Pues tú eres increíblemente tonto.-Me reí.
-¡Oye!-Se separó de mi haciéndose el cabreado.
-Ves como eres un tonto.-Le abracé.
Entre besos y abrazos llegamos al bar.
-¡Huuuy! ¡Aquí pasa algo!-Dijo Irene.- Bea, ven conmigo al cuarto de baño.- Álvaro se rió.-Lo siento, pero es que las tías tenemos que ir de dos en dos.-Esta vez fui yo la que me reí.
-Bueno pues ya vamos todas de un tirón y listo.-Se levantó Claudia.
Me llevaban medio arrastras.
Cuando entramos en el baño, me sentaron en el váter.
-¡De aquí no sales hasta que no nos cuentes todo!-Dijo Irene.
Ester cerró con pestillo la puerta.
Se pusieron alrededor de mi, y no tuve otra que contárselo todo, no pude dejarme nada.
Empezaron a abrazarme, y a felicitarme.
Estaba feliz. Mi móvil sonó, mi que era Azahara, mi mejor amiga.
-Os importa dejarme sola un momento.-Sonreí.
No dijeron nada se salieron.
-¿Diga?-Contesté.
-Disculpe, busca a una muchacha de unos 16 años llamada Beatriz García, creo que este era su número, pero no lo sé, ¿Sabe usted quien es?-Me reí.
-Eres una imbécil.-Contesté.
-Disculpa, guapa, pero es que ya pensaba que no te acordabas de mi, llevas desde septiembre sin llamarme, y yo creo que me tienes que poner al día y contarme un montón de cosas.-Empecé a contarle todo lo que me había pasado.
Después ella me contó todo lo que le había pasado a ella.
-Bea, ¿te queda mucho?-Dijo Lucía.
-No. ya salgo-Dije.-Azahara tengo que dejarte, te llamo otro día, ¿vale?- Nos despedimos.
Salí, y nos fuimos con los chicos.
Estuvimos un buen rato, incluso comimos, hasta que Magí los llamó, y se tuvieron que ir, tenían que hacer las pruebas de sonido, iba a ser un fin de semana largo pero también intenso, tenía que aprovecharlo y pasar el mayor tiempo posible con él, seguramente no lo vería hasta dentro de un tiempo.
Las chicas estuvimos un rato más, pero no mucho.



Pasó el fin de semana, Álvaro y yo nos vimos los dos días, incluso fui al concierto, pero llegó la hora de despedirse, eso fue lo más duro del viaje.
Ester y yo fuimos estuvimos más rato que las demás.
-Prométeme que me llamarás todos los días, como has hecho hasta ahora.- Le dije con las lágrimas saltadas.
-Eso no hace falta que te lo prometa, es una rutina para mi y si no lo haga será como si no hubiera completado mi día.-nos besamos.
Empece a llorar cada vez más, sabía que lo iba a echar mucho de menos.
-Cuidaros, ¿Vale?-Le dio dos besos a Ester.
Asentimos, me despedí de Álvaro con un largo beso, y después nos fundimos en un abrazo hasta que Magí Los llamó.
Ester y yo nos despedimos de ellos con la mano.
Cuando vimos el coche desaparecer, Ester y yo empezó a llorar más aún.
-¿Porque tienen que irse?-Me dijo Ester, mientras me abrazaba.
-Es su trabajo-Me separé de ella y la cogí por los hombros.- Tenemos que ser fuertes, solo serán unos meses, y dentro de poco estaremos todos juntos de nuevo.- intenté sonreír pero me salió algo parecido a una mueca.




Era diciembre, Álvaro y yo hablábamos mucho más que antes. 
Lo echaba de menos, necesitaba tenerlo cerca, y poder abrazarlo, oler su perfume, y besarlo.
Tenía exámenes, muchos exámenes, y a lo mejor apenas podría hablar con él.
Estas navidades seguramente nos iríamos al pueblo y tampoco vería a Álvaro, porque el las pasaría con su familia.
Cada vez que pensaba que no lo vería hasta enero o por ahí, lloraba mucho más que el día que nos despedimos.
Por ahora esta relación a distancia estaba funcionando, pero yo necesitaba verlo, si no no sabía que iba a ser de mi.
Llegaron las vacaciones de navidad, mis notas habían salido bien, no me había quedado ninguna.
La última semana me la había pasado llorando, porque mis padres me confirmaron que nos íbamos al pueblo.
Tenía ganas de ir, porque llevaba desde septiembre sin ver a mis amigos y familiares, pero también quería ver a Álvaro.
Estaba preparando la maleta, mientras escuchaba música, empezó a sonar "cartas entrelazas" y sonó su voz, yo empece a llorar, y justo en ese momento entró mi madre.
-Bea. ¿¡Qué te pasa!?-Pregunto asustada.
-Nada esta canción que me gusta mucho.- Intenté disimular.
-¿seguro que solo es la canción?-Se sentó en la cama.- O ¿es debido a ese chico tan guapo con el que hablas todos los días?-Me hizo un gesto para que me sentara a su lado.
-Lo echo mucho de menos.-Me abracé a ella llorando.
-Se nota que te gusta mucho ese chico.-Me acarició el pelo.
-Demasiado diría yo.-No paraba de llorar.
-No te preocupes si para reyes estaremos aquí.-Me sonrió.
-Si, pero hasta enero tengo que estar sin verlo, y ya no puedo más, mamá, llevo desde noviembre sin verlo.-Me senté a su lado.
-Si pero a los abuelos, a los titos y a tus amigos llevas sin verlo desde septiembre.-Dijo.
-Ya lo se, ¡Pero es que le quiero demasiado!-Me tapé la boca con las manos.
-Pues dile que se venga.-Me miró.
-Mamá como le voy a decir que se venga.-La miré.
-Cariño, tú padre y yo hemos sido como tú, y ya sabíamos que estabas saliendo con ese chico,se te notaba  a la legua, te llamaba y los ojos se te iluminaban, y te tirabas hablando un montón de rato, y lo hemos decidido, y si el quiere puede venirse.-Mi cara se me iluminó.
No dije nada simplemente la abracé.
-Toma no esperes más llamalo y díselo.-Me tendió mi móvil.
No dudé en marcar su número. 
-Gracias.-Le dije a mi madre tapando el móvil.
#Continuará#

jueves, 10 de mayo de 2012

capítulo 17#

(cuenta Álvaro)
Al separarse de mi, me dijo que lo sentía mientras se mordía su labio inferior. Yo estaba en estado de shock, no sabía lo que hacer, ese gesto por su parte había sido la señal, que llevaba esperando hace mucho tiempo, por fin.
-Voy al baño.- Me despertó de mis pensamientos.
Vi como se levantó, y se fue.
¿Habría estado mucho tiempo callado? ¿Se habrá asustado y por eso se ha ido al baño?
-Tío, ¡Está es tú oportunidad!- Me dijo Dani mientras me daba un golpe en el hombro.
-Te lo ha puesto en bandeja, y se habrá asustado, al ver tú cara, porque era un poema.- Dijo Blas.
-Cuando vuelve, si es que viene y no se va por la puerta trasera-Miré mal a David.-Bueno, bueno, cuando venga te la llevas y hablas con ella, pero no te puedes quedar con los brazos cruzados,¡TIENES QUE HACER ALGO!-Me gritó al oído.
-Pero, ¿y si ha sido una simple chiquillada?- Todos me miraron.-No se, tiene 16 años y no se...-Dani me pegó una colleja.
-¿Tú eres tonto? o ¿eres tonto?- Dijo Dani.-¡Cuando venga te la llevas y hablas con ella, y como vuelvas a decir eso de Bea, sabiendo el sol de niña que es, te parto la cara!-Estaba muy serio.
-¡No te preocupes que no eres el único que se la parte!-Todos se habían enfadado por mi comentario.
La verdad es que no se porque había dicho semejante estupidez...
Seguimos hablando sobre lo que tenía que hacer, no se si iba a salir bien, pero necesitaba intentarlo.
Cuando la vi venir otra vez, la vi nerviosa.
Se volvió a sentar a mi lado, no paraba de mirar al suelo.
-Vienes un momento, tengo que ir al hotel, que está aquí al lado, se me ha olvidado el móvil.-Me miró.
Simplemente asintió, no dijo nada. Nos despedimos y durante el camino no dijo absolutamente nada.
Cuando cruzamos una esquina, y cuando ya nadie podía vernos, me paré.
Se giró y me miró, no dijo nada, estábamos enfrente uno del otro, solo tuve que dar un paso para poder besarla.
-Te lo debía.-Estaba callada.
No dijo nada, solo sonreía.No sabía que hacer.
-No debería de haberlo hecho,¿verdad?-Me atreví a decir.
No dijo nada solo se acercó y volvió a besarme. Fue un beso bonito, lleno de pasión, donde se podía mostrar que aquello podía ser verdad y podía ser algo bonito.
-Te quiero.-Le susurré al oído.
Ella solo me abrazó.
-¿vamos?-Le tendí mi mano.
Asintió.
Se paró en seco.
-¿Pero esto será solo algo pasajero? o ¿es algo para siempre?-La miré.
Decidí no decir nada, solo la besé.
-Es algo para siempre.-La volví a besar.
Fuimos al hotel. íbamos cogidos de la mano.
Entramos en la habitación. Esta vez agradecí a mi memoria el haberse olvidado de mi móvil.
-¡Vaaaya! Si que vivís bien.-Dijo ella mirando la habitación.- Es muy bonita y además muy lujosa.- Me miró.
-Bueno no está mal, pero a mi me gustas más tú.- La agarré por la cintura.
Se giró y empezó a besarme.
-Será mejor que nos vayamos.- Se separó de mi.- Estos ya estarán preguntando por nosotros.-Dijo mientras sonreía.
Yo iba sonriendo como cual estúpido, no podía creerlo, al final de todo van a tener razón en eso de que no importa la edad.No podía parar de mirarla, era tan increíblemente guapa, y tenía esa naturalidad que solo ella tenía.
Pero e de admitir que tenía miedo, miedo de que esto no funcionara y que ella se cansara, o que incluso yo me cansara, pero ahora mismo no quería pensar en lo que podría pasar, quería disfrutar cada segundo con ella y poder disfrutar todo lo que fuera posible.
-¿En que piensas?- Me miró.
-En lo increíble que eres.-Sonrió.
-Pues tú eres increíblemente tonto.-Se rió.
-¡Oye!-Me separé de ella haciendo como que me había cabreado.
-Ves como eres un tonto.-Me abrazó.
Entre besos y abrazos llegamos al bar.
-¡Huuuy! ¡Aquí pasa algo!-Dijo Irene.- Bea, ven conmigo al cuarto de baño.- Me reí.-Lo siento, pero es que las tías tenemos que ir de dos en dos.-Irene y su cachondeo.
No pude evitar reírme otra vez.
-Bueno pues ya vamos todas de un tirón y listo.-Se levantó Claudia.
Las chicas llevaban medio a rastras a Bea.
"-Pobre."Pensé.
-No te creas que te vas a librar.-Se sentaron todos a mi alrededor.
-Estas tardando en contarnos tooooodo lo que ha pasado.-Dijo Dani.
Los chicos me miraban con ojos curiosos, sabía que si no se lo contaba podía acabar y por si fuera poco contándoselo todo.
No puse resistencia y se lo conté.
Los chicos empezaron a felicitarme y a abrazarse, sabía que se alegraban por lo que Bea y yo acabábamos de empezar y que esperaba que nunca tuviera final.
Al poco vinieron las chicas, y también empezaron a felicitarme y a abrazarme.
Estuvimos un buen rato, incluso comimos, hasta que Magí nos llamó, y nos tuvimos que ir, teníamos que hacer las pruebas de sonido, iba a ser un fin de semana largo pero también intenso, tenía que aprovecharlo y pasar el mayor tiempo posible con Bea, seguramente no la vería hasta dentro de un tiempo.


Pasó el fin de semana, Bea y yo nos vimos los dos días, incluso vino al concierto, pero llegó la hora de despedirse, eso fue lo más duro del viaje.
Dani y yo fuimos  los últimos en montarnos en el coche.
-Prométeme que me llamarás todos los días, como has hecho hasta ahora.- Me dijo con las lágrimas saltadas.
-Eso no hace falta que te lo prometa, es una rutina para mi y si no lo haga será como si no hubiera completado mi día.-nos besamos.
Bea empezó a llorar cada vez más, yo intentaba ser fuerte, sabía que la iba a echar mucho de menos.
-Cuidaros, ¿Vale?-Le di dos besos a Ester.
Asintieron, me despedí de Bea con un largo beso, y después nos fundimos en un abrazo hasta que Magí nos llamó.
Ester y Bea se abrazaron y se despidieron de nosotros con la mano, nosotros hicimos lo mismo.
Nos montamos en el coche, yo iba atrás con Dani, esta vez conducía Magí.
-No te preocupes en poco tiempo volveremos a verlas.-Me dijo Dani.
Yo decidí ponerme mis auriculares y me puse a mirar por la ventana.
Cuando llegamos me despertaron, me fui hacia mi casa, mañana tenía muchas cosas que hacer y tenía que estar descansado.


Llegó diciembre, Bea y yo no solo hablábamos por la noche si no que también cuando ella salía del instituto, la echaba de menos, necesitaba verla, pero entre todos los conciertos y todo lo que teníamos que hacer no tenía tiempo ni para descansar.El último concierto sería el día 16, pero la semana del 17 teníamos mucho trabajo entre grabaciones para la programación de navidad y los reportajes de las revistas.
No sabía que iba a hacer esta navidad, seguramente tampoco vería a Bea, porque estaría con su familia y se iría a su pueblo.
#Continuará#

jueves, 3 de mayo de 2012

Capítulo 16#

(cuenta Bea)
Me di la vuelta, y allí estaba el con su sonrisa, por fin se hacía realidad este era el momento que tanto había soñado y que deseaba con todas mis fuerzas. No pude contener mis lágrimas, era prácticamente imposible.
Me abracé a él lo más fuerte que pude,no quería soltarme de él, es más no podía, hasta que una voz conocida nos interrumpió.
-¿ Vais a estar mucho rato así?-¡Era Carlos!-Lo digo para ir cogiendo sitio.-Me abracé a él.
-¡Carlooos!-Me sequé las lágrimas como pude.
Pude ver que estaban todos, no faltaba nadie, y las chicas habían llegado ya, no me había dado cuenta de nada.
Nos sentamos en el bar de siempre, y yo como era lógico me senté al lado de Álvaro.
Me dijo que le gustaba como me quedaba el flequillo, y que estaba muy guapa, yo me sonrojé un poco.
-Bueno ahora ¿podéis explicarnos que hacéis aquí?-Todos le miraron.-Vale,¿qué pasa aquí?-Le miré
-Pues que tenemos conciertos, por eso estamos aquí, pasar no pasa nada, solo era que te quería dar una pequeña sorpresa y decidí que no te dijeran nada.-Dijo sin apenas respirar.
Me abracé a él, mejor dicho, me abalancé hacia a él.
-Y es la mejor sorpresa del mundo.-Le susurré al oído. 
Me separé, y sin que nadie lo esperara lo besé, no podía aguantar más. cuando despegué mis labios de los suyos vi que todos estaban mirándome atónitos, incluso él.
-Lo siento.-Me mordí el labio.
Nadie decía nada.
-Voy al baño.-Me levanté.
Escuché un montón de sillas arrastrarse.
Cuando entré en el baño, me dejé caer frente al espejo.
-Ahora nos vas a explicar que ha pasado ahí fuera.-Dijo Irene entrando.
Entraron todas y una de ellas se puso en la puerta para que nadie pudiera entrar.
-No, lo sé ni yo.- Las miré.-Me ha salido, así de pronto, sin pensarlo, y creo que la he cagado.-Me senté en uno de los vatérs.
-Pues no no la has cagado.-Me dijo Xenia con una sonrisa.-Has sido muy valiente, yo no fuera sido capaz.-ME abrazó.
-Y ahora vas a salir, y te vas a sentar, ahora solo te queda saber si te quiere de verdad, o solo como una amiga.-Dijo Claudia.
Salimos y estaban hablando entre ellos, yo estaba nerviosa, no sabía que iba a decir, ni si quiera si le había sentado bien,me senté a su lado, estaba sonriente.
Miré para el suelo, ahora no me atrevía a mirarle a la cara.
-Vienes un momento, tengo que ir al hotel, que está aquí al lado, se me ha olvidado el móvil.- Me dijo con una sonrisa en su cara.
Solo pude asentir, no pude hacer nada, tenía ganas de llorar, no se porque había hecho eso, me iba a arrepentir toda mi vida.
-Ahora venimos, se me ha olvidado el móvil en el hotel, no tardamos.- Sentí que una mano agarraba la mía y me la apretaba con fuerza.
No quise mirarla, iba con la cabeza fija en el suelo, no para de pensar en aquel beso, y en lo mal que lo estaba pasando.
NO articulamos palabra, doblamos una esquina y andamos un poco más, hasta que se paró en seco. Lo miré, no me dijo absolutamente nada, solo se acercó a mi y me besó, me había pillado por sorpresa, pero no pensaba separarme, me sentía bien.
-Te lo debía.-Dijo con una bonita sonrisa mientras se separaba de mi.
Yo solo pude sonreír como una imbécil, no me salían las palabras.
-¿Qué pasa?-Se puso serio.- ¿No debería de haberlo hecho verdad?- Lo volví a besar.
Este último beso fue el que más duro, en ese beso se decía todo sin necesidad de palabras.
-Te quiero.- Me susurró al oído.
Lo abracé.
-¿Vamos?- Dijo dándome su mano.
Asentí.
-¿Pero esto será solo algo pasajero?o ¿es algo para siempre?-ME paré.
No dijo nada, solo me besó.
-Es algo para siempre.-Me volvió a besar.
#Continuará#

domingo, 22 de abril de 2012

Capitulo 15#

(cuenta Alvaro)
 Los meses pasaban, y yo cada vez veia menos a Bea, debido a las firmas y a los conciertos, lal menos hablaba con ella todos los dias. Finales de octubre.
-Alvarooooo!-grito Dani que venia corriendo hacia a mi.
-¿Que te ocurre?-Me asuste.
-¿¡Has visto las fechas de los conciertos y de las firmas!?-negue con la cabeza.
Me tendio su movil, en el cual venian todas las fechas de los conciertos. Teniamos conciertos, en Madrdi, alicante, malaga,Sevilla...
-¿Que les pasa?-le devolvi el movil.
-No has visto donde tenemos una firma el dia 12 de noviembre, ¿verdad?-me volvio a tender su movil. Busque el dia 12 de noviembre,casi se me cayo el movil al suelo.
-tio que me tiras el movil!-me lo quito de las manos.
-llamalas a todas, y les dices que no le digan nada del concierto a Bea quiero que sea una sorpresa.-cogi mi movil. Llame a todas las chicas.
Los dias pasaban lentos,cuando hablaba con ella me costaba guardar el secreto. Llegaba, el dia y publicaron las fechas de las firmas, las auryners de Barcelona estaban muy contentas, ya que llevábamos mucho sin hacer ninguna firma, ni ningún concierto allí.
Eran principios de Noviembre ya quedaba poco, y empecé a leer tweets, vi uno que me llamó especialmente la atención, era de Xenia, se me había olvidado decirle, que no le dijera nada a Bea.
Cogí corriendo el móvil y como pude la llamé.
-¿diga?-Se escuchó al otro lado.
-Xenia, soy Álvaro, te he llamado para decirte que no le digas nada del concierto a Bea, quiero que sea un secreto!-Miré el perfil de twitter de Bea.
-Pues menos mal que me has avisado, estaba en su casa, se lo iba a decir cuando me has llamado.-di un suspiro de alivio.
-Bueno, no le digas que te he llamado, adiós, nos vemos el viernes!-Colgué.
No se que le diría Xenia, estaba nervioso, solo faltaban dos días, menos mal que en esta semana tenían exámenes y Bea no se conectaría.
 Como cada noche estuvimos hablando, me conto lo que le habia pasado con Xenia, pero no sospechaba nada.
Jueves,solo faltaba un dia para verla,hoy no podria llamarla, tenoia muchas cosas que hacer y saldriamos sobre las 9:00 o asi, para llegar temprano a Barcelona.
Recibi muchas llamadas de ella, pero decidi no contestar, se que se preocuparia, pero podria descubrirme... Llegamos a Barcelona y nos fuimos al hotel, para descansar un poco.
Cuando eran las 2:00 menos sali del hotel hacia su instituto, estaba nervioso, tenia muchas ganas de verla.
-tuuu! ¿piensas irte sin nosotros?-escuche a Blas .
- no sabia que ibais a venir!.-me di la vuelta.
-Por supuesto que vamos, que yo tengo ganas ya de ver a mi ester.-Dijo Dani.
Se veian muy enamorados, todos los dias se llamaban y estaban hasta tarde, se llamaban a cualquier hora,se les veia muy felices.
Cuando llegamos alli ya estaban saliendo. Empece a buscarla como un loco, no la veia, ya habria salido,cuando de repente la vi, con sus vaqueros oscuros y su camiseta de cuello vuelto, su pelo liso y largo, se habia cortado el flequillo, estaba realmente guapa.
-vas a ir a saludarla o te vas a quedar aqui todo el dia?-dijo David.
Ya habia salido iba camino hacia un bar, cuando sali corriendo, le tape los ojos.
-Irene?-dijo ella con tono de ilusion.
-no,no es ella.-contesto Xenia, que me seguia el.juego.
Empezo a decir nombres, cuando decidio tocarme las manos.
-joan?-pegrunto extrañada.
-No,tampoco es Joan.-volvio a responder Xenia.
Me pillo con la guardia baja cuando a parto mis manos de sus ojos, se giro, y pude verla, una lagrima se derramo por su mejilla y me abrazo, yo le devolvi el abrazo, estuvimos un buen rato abrazados.
-Vais a estar mucho rato asi?-interrumpio Carlos.-lo dijo para ir cogiendo sitio.
-Carlos!-se separo de mi y lo abrazo.-pero si estais todos aqui.-Dijo secandose las lagrimas Los abrazo a todos, yo tenia una sonrisa estupida en mi cara.
-Pareces estupido!.-Dijo Irene que estaba enfrente mia.
-pero cuando has venido!?-Me sobresalte.
 -pues ahora mismo y lo primero que he visto ha sido a ti y a tu cara de estupido.- empezo a reirse.
abrace a todas las chicas. Nos sentamos en un bar, yo me sente al lado de Bea.
-Estas guapisima, el flequillo te queda genial.-sonrió.
 -Gracias, tu estas igual.-nos reimos.-bueno ahora podeis explicarnos que hacies aqui?-Todos me miraron.-Vale que pasa aqui?- Me miró.
-Pues que tenemos conciertos, por eso estamos aquí, pasar no pasa nada, solo era que te quería dar una pequeña sorpresa y decidí que no te dijeran nada.-Se abalanzó sobre mi.
-Y es la mejor sorpresa del mundo.- Se separó y sin saber como me besó.
 #Continuará#

lunes, 16 de abril de 2012

Capitulo 14#

Los días pasaban con normalidad, cada vez estaba mejor con Álvaro,aunque por los concierto llevábamos mucho sin vernos y con todos, con Xenia cada día me llevaba mucho mejor, era muy simpática, y me estaba ayudando mucho con el catalán al igual que Joan.
Pasaron las semanas, los meses, eran principios de noviembre cuando llegó Xenia a mi casa con la lágrimas saltadas.
-¿Qué te pasa?-Me asusté.
-¡Tía!¡Tía!-No podía casi ni hablar.
-Xenia, relájate por que me estás asustando!-Estaba muy inquieta.-Pasa y sientate, por favor.-Le pegué un tirón de la camiseta y la empujé hacia el salón.
Fui a por una poca de agua, todavía no había conseguido adivinar si estaba así por algo bueno o por algo malo.
Bebió un poco de agua, y recuperó el aliento.
-¿¡Te has enterado ya!?-Dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿De que he de enterarme?-Le sonó el móvil.
-Perdona.-Se levantó y se salió al balcón.
Sabía que lo que tenía contarme era algo bueno, pero no sabía el que.
A los 5 min entró de nuevo, tenía el rostro más serio, había pasado algo.
-Bueno ¿que era eso que tan importante que tenías que contarme?-Pregunté sonriente.
-Te voy a ser sincera, no me voy a inventar nada, me han llamado para que no te diga nada, lo siento, tendrás que esperar un poco.- La sonrisa se me borró del rostro.
-¿Pero es algo bueno o malo?-Me senté.
-Este fin de semana lo verás, se paciente.- Menos mal que al menos era miércoles, y no tenía que esperar mucho.- Bueno me voy, se paciente y no te preocupes, seguramente solo tendrás que esperar hasta el viernes como mucho.-Se fue.
No sabía que podía ser, no tenía ni la más remota idea.
Volví a meterme en mi habitación a estudiar, eran las 18:30 así que hasta las 8:30 estaría estudiando.
Saque todo tipo de distracción, es decir, el móvil y el ordenador.
Cuando terminé fui a saludar a mis padres, ya que les dije que cuando estudiara no entraran, estuve un buen rato hablando con ellos, y fui a la ducha.
Puse algo de música y me puse a ducharme, cuando ya salí del cuarto de baño sonó mi móvil.
Era él, tan puntual como siempre, todos los días a la misma hora me llamaba.
-¿si dígame?-Puse una voz un poco más ronca, para que no la reconociera, seguramente no colaría.
-Hola, ¿está Bea? Soy Álvaro, un amigo.-¿En serio se lo había tragado? Este se estaba quedando conmigo.
-¿tú eres tonto? o ¿Intentas reírte de mi?-Empecé a reírme.
-¿Bea?-Preguntó.
-No soy su padre.-No paraba de reírme.
-Eres tonta.-Se rió.- ¿qué tal tú día?-Preguntó.
-Pues como el de todos los días, bueno con una excepción, hoy ha venido Xenia,casi llorando y super nerviosa, y justo cuando me lo iba a decir la llamaron y cuando colgó me dijo que no podía decirmelo que seguramente tendria que esperar hasta el viernes como muy tarde.-Escuché un "Uff".-¿Que ocurre?.-Me asuté.
-Nada, que casi se me cae el ordenador.-Se rió.
-Ah! Vale! ¿Y que tal tú dia?- Metí los libros del día siguiente en la cartera.
-Pues bien la verdad, mucho trabajo, pero bien, aunque te hecho mucho de menos.-Se me cayó un libro al suelo.-¿qué ha sido eso?-Preguntó asustado.
-Nada, solo que soy una torpe y se me caen los libros.-Me reí.-Yo también te hecho mucho de menos.-Cogí el libro.
Lo hechaba demasiado de menos, tenía que volver a ver su sonrisa, pero no através de una cam, no quería verla en persona y darle un abrazo.
Estuvimos hablando un buen rato más hasta que me fui a cenar.
No me paré a ver la tele, después de recoger la mesa, me fui directa a la cama, era tarde y yo necesitaba descansar.
El jueves, pasó lento, muy lento, demasiado, estaba ansiosa por saber que pasaría el viernes, no aguantaba más.
Por la tarde apenas pude concentrarme en los estudios, asi que solo hice los deberes que me habían mandado y listo, cuando terminé de hacerlos todos eran las 7:30, mis padres hoy seguramente tardarían más porque hoy tendrían que ir a comprar como todos los jueves. Yo me metí en la ducha, puse la música a todo volumen y empecé a ducharme.
Estuve casi 1h metida en la bañera.
Cuando salí, me puse el pijama y me sequé el pelo, cuando salí ya habían llegado mis padres, ayudé a guardar las cosas y después fui a mi cuarto a hacerme la plancha, cuando me miré al espejo vi que tenía el pelo mucho más largo, al tenerlo ondulado a penas me daba cuenta y llevaba mucho sin hacerme la plancha.
Después de alisarme el flequillo, o lo que quedaba de él,fui a cenar.
Cuando terminé de cenar eran más de las 22:30 y me extrañaba que Álvaro no me hubiera llamado, siempre me llamaba a las 21:30 justas y ya había pasado 1 hora.
Decidí llamarlo, pero no me lo cogía, lo llamé un par de veces más pero nada, nadie lo cogía.
Esperé un rato mientras veía la tele, pero nada ya eran las 23:15 y ni una sola llamada suya, decidí llamar a los demás, pero nada, daban señal pero nadie lo cogía.
Me fui a la cama preocupada, me imaginaba que podría haberle pasado algo terrible, me quedé durmiendo pensando en que podría a verle pasado.
Me desperté a las 7:15 como cada mañana. Salí de casa a las 8:00 y me llegué a por Xenia.
Mientras ibas hacia la parada de autobús le conté a Xenia todo lo que había pasado, la notaba rara, muy rara, me cambiaba de tema.
Sabía que pasaba algo y tenía que tratar de averiguarlo.
Los viernes, como era ya costumbre, salíamos a las 2:00, y quedamos todas, Claudia, Irene, Lucía, Ester, Helena, Xenia y yo, para tomarnos algo.
Pero cuando Xenia y yo nos dirigíamos hacia el bar de siempre, unas manos taparon mis ojos.
-¡Irene!-Dije ilusionada.
-No.-Contestó Xenia.
Empecé a decir nombres, pero ninguno era.
Hasta que decidí tocar las manos que cubría mis ojos,eran de hombre.
-Joan,¿que haces tú aquí?-Pregunté extrañada.
-No, no es Joan.-Volvió a decir Xenia.
Conseguí deshacerme de aquellas manos y pude descubrir quien era la persona que se ocultaba tras de mi.
#Continuará#