-¿Diga?- Miro hacia los niños que hay jugando.
-¡Bea! Ha ocurrido algo horrible.- Tiene la voz temblorosa.
-¿¡Que ha pasado!?- Me asusto.
-Jose.-No le sale la voz.- Ha tenido un accidente, iba con la moto, cuando un coche se lo ha llevado par adelante.-Empezó a llorar.
-¡¿Qué!?.- Empiezo a andar.- Dime, que no es verdad.- Aligero el paso.
- por desgracia si que es verdad.- No paraba de llorar.
-¡JODER!¡JODER! Y ¡JODER!.- Corrí.
Cuando llegué al piso, seguía hablando con Azahara, le conté ami madre lo que había pasado.
-Luego te llamo.- Le dije a Azahara.
- Mamá, por favor, déjame, ir a Córdoba, aunque sea solo un día, pero déjame ir...- Empecé a llorar.
-Pero, ¿como vas a ir tú sola?- No paraba de llorar.- Bueno lo hablaré con tú padre, pero lo primero que tienes que hacer es relajarte, date una ducha.- Me sonrió.
No paraba de llorar, incluso cuando salí de la ducha seguía llorando, no podía ser verdad, esto no podía estar pasando.
Fui al salón, y mis padres estaban sentados en el sofá.
- ¿De verdad quieres ir?- Me preguntó mi padre.
- Si.-Dije mientras no paraba de mirar el móvil.
-Pues ve.- soltó mi padre, sin pensárselo dos veces.
-¿De verdad puedo ir?- Me alegré.
- Si.- Dijo mi madre mientras se levantaba.-Ahora vamos a preparar algo de ropa.- Sonó mi móvil.
-Yo voy a por el billete.- Añadió mi padre.
-¡SE HA DESPERTADO! ¡JOSE SE HA DESPERTADO!- No me dio tiempo a responder.
-¿¡Qué si!?- Corrí para mi cuarto.- ¡Mamá Jose ha despertado!- Me abracé a ella.- Azahara, voy para Córdoba, cuando llegue te llamo, ¿vale?- Me separé de mi madre.
-¡De acuerdo!, ¡aquí te espero!- Colgamos.
Fuimos a la estación de trenes, donde estaba mi padre con el billete, me despedí de ellos, y subí al tren.
Cuando llegué, lo primero que hice fue llamar a Azahara, y después mientras la esperaba estuve hablando con mis padres.
Al cuarto de hora o cosa así, llegó Azahara, fuimos al hospital, donde estaban todos.
Fui a la habitación donde estaba la familia de Jose, los saludé, y después saludé a Jose.
-¡Bea!- Apenas podía hablar.
-¡Jose!- Se me escapó una lágrima.
-¡Has venido!- Me acerqué a la camilla.
-Si.- Hice una pausa.- Pero tú no hagas mucho esfuerzos, necesitas reposo.- Le sonreí.
Hablé con él un poco más, y me salí.
Decidimos tomas algo. Cuando volvimos nos temimos lo peor, la familia de Jose estaba fuera de la habitación. No nos dio tiempo a preguntar cuando salió el médico.
-Lo siento.- La madre de Jose empezó a llorar.- No hemos podido hacer nada.- Esas palabras me mataron.
Azahara y yo nos abrazamos llorando.
-Venga, salgamos fuera- Me negué.
- Quiero despedirme.- Me dirigí hacia la habitación.
Cuando entramos Azahara y yo nos pusimos a llorar, incluso más que antes, Marcos nos cogió a Azahara y a mi para que saliéramos, pero Azahara se negó. Marcos y yo salimos y estaba la madre de Jose llorando, me abracé a ella, y creo que fue lo peor que hice, me sentí peor.
-¡Todo me tiene que pasar ami!- Dije mientras salíamos del hospital.
-Bea relájate.- Se acercó Marcos.
-¿Cómo quieres que me relaje? Uno de mis amigos se muere, me tengo que ir lejos de mis otros amigos por que a mi padre lo trasladan, mi novio me deja, ¿Y quieres que me tranquilice?- Me puse a llorar, y Marcos me abrazó.
Pasaron las horas y yo decidí llamar ami madre, le conté todo lo que había pasado.
Decidimos ir todos juntos al tanatorio.
Llegó la hora de ir al entierro, fue horrible, no parábamos de llorar.
Cuando terminó decidí irme para Barcelona.
Iba en el tren, estaba sola y no paraba de llorar. Cuando llegué, llamé amis padres.
Llegamos al piso, y mi madre me dijo que me duchara y que me acostara un rato, que me haría falta descansar.
Cuando me desperté mis padres estaban viendo la tele, eran las 8:30 de la tarde.
-¿Has descansado?- Preguntó mi padre.
-Si.- Hice una mueca.
-Ven siéntate con nosotros.- Me dijo mi madre.
Le hice caso y me senté.
-Por que no damos una vuelta.- Dijo mi padre rompiendo el silencio.
-Por mi bien.- dijo mi madre
No dije nada, simplemente me levanté y fui a vestirme.
Eran las 9:00 pasadas cuando salimos.
Llegamos al parque donde ya había estado, decidí conocerlo un poco más. Mis padres se quedaron en un bar que había. Llegué hasta una pequeño lago. Me acerqué y me dejé caer sobre la baranda. Vi como dos patos se zambullían juntos en el agua.
-Oye morena, ¿quieres dar una vuelta conmigo?- Se acercó.-Es contigo.- Me miró.
- No gracias, estoy muy bien sola.- Me incorporé.
-Venga, vamos.- Me cogió por el brazo.
- ¿No has escuchado a la muchacha?- Había otro muchacho.
-Si, pero tú no te metas.- No sabía que hacer.
-¡Primo!-Fue lo primero que se ocurrió.
-¡Prima!-Dijo un poco extrañado.
-Vale, adiós.-Se fue.
-Gracias.-le dije.
-¡Bah! No es nada, siempre hay uno de estos por aquí.-Era muy guapo.-Por cierto me llamó Joan.- Se presentó.
-Yo soy Bea.- Sonreí.
#Continuará#
domingo, 20 de noviembre de 2011
domingo, 13 de noviembre de 2011
Capítulo 2#
Cuando desperté no había nadie en el coche. Salí del coche y observé que estaba en una vía de descanso. Decidí no moverme del coche. Me puse a escuchar música.Mis padres no tardaron en llegar.
-¡Hola!.- Me quité los auriculares.
-¿Has descansado un poco?-Me preguntó mi madre.
-Si- Me reí.- ¿Queda mucho para llegar?- Mi padre negó con la cabeza.
-¿Tienes ganas de llegar ya?- Nos montamos en el coche.
-Pues si.- Me puse el cinturón.- Tengo ganas de ver mi nueva casa.- añadí.
Mi padre arrancó el coche, y yo me puse a leer. Al rato volví a quedarme dormida.
-Bea, ya hemos llegado.- Me despertó mi padre.
Salí del coche y ayudé a subir algunas maletas.
-Ve a ver tú cuarto.- Me dijo mi madre.
Corrí escaleras arriba y entré al piso.
Lo primero que hice fue entrar a mi cuarto.
-Guaaa!- ¡No pude decir nada más!
Era verde pistacho, la cama estaba entre los armarios, y entre los armarios y la cama había dos espejos, uno a cada lado, en frente de la cama estaba la orla de la graduación, al lado de la puerta estaba el escritorio y encima de este el cuadro con mi nombre y en encima de la cama estaba mi tablón.
-¿Te gusta?- Llegó mi madre.
-¿Bromeas?- La miré.- ¡Es precioso!.- Se acercó.
-Ven, vamos a ver el resto del piso.- Me sonrió, y me cogió de la mano.
El piso esta realmente bonito, se habían esforzado mucho.
Cuando ya subimos todas las maletas, y nos acomodamos, mis padres me dijeron que fuera a dar una vuelta, que me vendría bien. Les hice caso, y salí.
Cuando llevaba unos 5 minutos andando más o menos, encontré un parque. Entré y me senté en un banco, cuando me llamó Azahara.
#Continuará#
-¡Hola!.- Me quité los auriculares.
-¿Has descansado un poco?-Me preguntó mi madre.
-Si- Me reí.- ¿Queda mucho para llegar?- Mi padre negó con la cabeza.
-¿Tienes ganas de llegar ya?- Nos montamos en el coche.
-Pues si.- Me puse el cinturón.- Tengo ganas de ver mi nueva casa.- añadí.
Mi padre arrancó el coche, y yo me puse a leer. Al rato volví a quedarme dormida.
-Bea, ya hemos llegado.- Me despertó mi padre.
Salí del coche y ayudé a subir algunas maletas.
-Ve a ver tú cuarto.- Me dijo mi madre.
Corrí escaleras arriba y entré al piso.
Lo primero que hice fue entrar a mi cuarto.
-Guaaa!- ¡No pude decir nada más!
Era verde pistacho, la cama estaba entre los armarios, y entre los armarios y la cama había dos espejos, uno a cada lado, en frente de la cama estaba la orla de la graduación, al lado de la puerta estaba el escritorio y encima de este el cuadro con mi nombre y en encima de la cama estaba mi tablón.
-¿Te gusta?- Llegó mi madre.
-¿Bromeas?- La miré.- ¡Es precioso!.- Se acercó.
-Ven, vamos a ver el resto del piso.- Me sonrió, y me cogió de la mano.
El piso esta realmente bonito, se habían esforzado mucho.
Cuando ya subimos todas las maletas, y nos acomodamos, mis padres me dijeron que fuera a dar una vuelta, que me vendría bien. Les hice caso, y salí.
Cuando llevaba unos 5 minutos andando más o menos, encontré un parque. Entré y me senté en un banco, cuando me llamó Azahara.
#Continuará#
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Capitulo1#
Me miras, te miro, estoy asustada, tú algo confuso. Estamos callados, no sabes que decir, el silencio se apodera de nosotros.
Suspiras, tienes que decirme algo, pero no sabes como.
- Bea.- Te paras y miras hacia ningún lugar.- Ya no te quiero.- Dices de repente.
- ¿¡Qué!?- Abro los ojos demasiado, parece incluso que se me van a salir.
-Que ya no te quiero.- Estas frío, demasiado diría yo.
No puede ser verdad, tienes que estar mintiendo.
-Pero ¿que ha sido lo que ha pasado?- Intento no llorar.
- Ya no siento nada por ti y creo que es mejor que te lo diga antes de que te vayas, así podrás hacer amigos, e incluso echarte novio.- Sigues sin mirarme.
- No te creo.- Te miro.- Si es verdad mírame y dímelo.
Me miras, tengo el rosto serio, tardas en contestar.
-No te quiero.- El mundo se me cae encima.
-De acuerdo.- Tomo aire.- al menos me voy sabiendo que ya no me quieres.- Una lágrima se escapa.
- Toma esto, léelo cuando puedas o cuando quieras.- Te levantas.- Adiós Bea, se feliz.- Te marchas.
-¡Hugo! ¡Espera!- Me levanto.
Te vuelves y corro hacia a ti, y aun con lágrimas en los ojos me atrevo a decir;
-Al menos dame un abrazo de despedida.- Me seco las lágrimas.
-Si claro, por que no.- Me abrazas.
Me agarro a ti con fuerza, no quiero perderte. Nos separamos, y estamos muy cerca. Nuestros labios se juntan hasta tal punto que comenzamos a besarnos. Te separas bruscamente. Te vas.
Me quedo sola, como una estatua, comienza a llover, y yo empiezo a andar lentamente.
La lluvia sigue cayendo por mi piel, mis ojos siguen el ejemplo de las nubes y comienzo a llorar. Estoy completamente empapada.
Llego a mi casa y allí están esperándome mis amigos y mis padres. Me seco un poco los ojos y empiezo a correr.
Pongo mi mejor cara, para que no se no te que he llorado.
Me despido y subo a mi cuarto a arreglarme un poco. Tocan a la puerta. Es Azahara. Mi mejor amiga desde hace muchos años.
- ¿Qué te pasa?- Es directa, me conoce bien y se que no se conformará con poco.- Y no me digas que no es nada, y que solo son las despedidas, por que se que es mentira, te conozco demasiado bien.- Cierra la puerta.
-Me ha dejado.- Miro por la ventana.
-Cabrón.- Murmura.- ¿Y por que? ¿ Que gilipollez te ha dicho?- la miro y nos sentamos en mi cama ya desecha.
Se lo conté todo y me dijo que mejor que así ya no tendría que estar presa, y que así podría conocer a otros tíos.
Me visto y ella me ayuda un poco a arreglarme. Cuando bajamos, mis padres ya me estaban esperando.
Me volví a despedir de ella y me monté en el coche.
-¡QUE NO SE TE OLVIDE LLAMARME!- Gritó.
-¡NO SE ME OLVIDARÁ!- Grité desde la ventanilla.
Cuando salimos de Montilla, miré hacia atrás, y una lágrima traicionera se escapo.
-Mama, ¿volveremos algún día?- Le pregunté.
-No se cariño, no se.-Tenía un tono triste.
Me senté bien, y miré como la lluvia caía por el cristal, al rato me quedé dormida.
#Continuará#
Suspiras, tienes que decirme algo, pero no sabes como.
- Bea.- Te paras y miras hacia ningún lugar.- Ya no te quiero.- Dices de repente.
- ¿¡Qué!?- Abro los ojos demasiado, parece incluso que se me van a salir.
-Que ya no te quiero.- Estas frío, demasiado diría yo.
No puede ser verdad, tienes que estar mintiendo.
-Pero ¿que ha sido lo que ha pasado?- Intento no llorar.
- Ya no siento nada por ti y creo que es mejor que te lo diga antes de que te vayas, así podrás hacer amigos, e incluso echarte novio.- Sigues sin mirarme.
- No te creo.- Te miro.- Si es verdad mírame y dímelo.
Me miras, tengo el rosto serio, tardas en contestar.
-No te quiero.- El mundo se me cae encima.
-De acuerdo.- Tomo aire.- al menos me voy sabiendo que ya no me quieres.- Una lágrima se escapa.
- Toma esto, léelo cuando puedas o cuando quieras.- Te levantas.- Adiós Bea, se feliz.- Te marchas.
-¡Hugo! ¡Espera!- Me levanto.
Te vuelves y corro hacia a ti, y aun con lágrimas en los ojos me atrevo a decir;
-Al menos dame un abrazo de despedida.- Me seco las lágrimas.
-Si claro, por que no.- Me abrazas.
Me agarro a ti con fuerza, no quiero perderte. Nos separamos, y estamos muy cerca. Nuestros labios se juntan hasta tal punto que comenzamos a besarnos. Te separas bruscamente. Te vas.
Me quedo sola, como una estatua, comienza a llover, y yo empiezo a andar lentamente.
La lluvia sigue cayendo por mi piel, mis ojos siguen el ejemplo de las nubes y comienzo a llorar. Estoy completamente empapada.
Llego a mi casa y allí están esperándome mis amigos y mis padres. Me seco un poco los ojos y empiezo a correr.
Pongo mi mejor cara, para que no se no te que he llorado.
Me despido y subo a mi cuarto a arreglarme un poco. Tocan a la puerta. Es Azahara. Mi mejor amiga desde hace muchos años.
- ¿Qué te pasa?- Es directa, me conoce bien y se que no se conformará con poco.- Y no me digas que no es nada, y que solo son las despedidas, por que se que es mentira, te conozco demasiado bien.- Cierra la puerta.
-Me ha dejado.- Miro por la ventana.
-Cabrón.- Murmura.- ¿Y por que? ¿ Que gilipollez te ha dicho?- la miro y nos sentamos en mi cama ya desecha.
Se lo conté todo y me dijo que mejor que así ya no tendría que estar presa, y que así podría conocer a otros tíos.
Me visto y ella me ayuda un poco a arreglarme. Cuando bajamos, mis padres ya me estaban esperando.
Me volví a despedir de ella y me monté en el coche.
-¡QUE NO SE TE OLVIDE LLAMARME!- Gritó.
-¡NO SE ME OLVIDARÁ!- Grité desde la ventanilla.
Cuando salimos de Montilla, miré hacia atrás, y una lágrima traicionera se escapo.
-Mama, ¿volveremos algún día?- Le pregunté.
-No se cariño, no se.-Tenía un tono triste.
Me senté bien, y miré como la lluvia caía por el cristal, al rato me quedé dormida.
#Continuará#
Suscribirse a:
Entradas (Atom)