lunes, 11 de marzo de 2013

Nota2#

Queridas lectoras de "El capricho del destino":

Si, es cierto después de tantísimo tiempo, seis meses concretamente, he vuelto a escribir. No prometo nada, pero intentaré escribir más a menudo. Pensé muchas veces en seguir con la novela, pero hasta que no me han insistido gente de mi alrededor y me he visto con ganas no he podido. Ya lo he dicho no prometo nada, solo lo intentaré. (:

Espero que os guste el nuevo capítulo y espero escribir pronto uno nuevo. (:
Un beso, Bea!(:

Capítulo 23#

(Cuenta Bea)
-¿¡Quién eres!?-Dije intentando quitar aquellas extrañas manos de mi cara.
-El momo del lago ness.-Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza, aquella voz, era su voz.
 Conseguí escaparme de aquellas manos desconocidas, y lo vi, allí estaba él, con esa sonrisa con la cual consiguió enamorarme.
-Hola.-Dije muy seria, la sonrisa que tenía se me borró.
-Vaya, ¿ni un abrazo ni nada?-Puso los brazos en jarras.
 -A ti nada, y sabes que fue por tú culpa.-Me giré, y me iba a ir cuando el me agarró del brazo.
-Y no sabes lo que me arrepiento.-Me giré y lo tenía a penas unos centímetros.
-Pues ahora te aguantas, yo ahora soy feliz.-Miré a Álvaro. 
-Pues yo no he conseguido olvidarte.-Me soltó.
No dije nada, me fui hacia donde estaba Álvaro y me abracé a él con todas mis fuerzas, tenía ganas de llorar, por mucho que lo negara no conseguí sacar a Hugo de mi cabeza, todavía quedaba restos de ese amor que había tenido por él.
-¿Qué te pasa?-Me separó y me agarró la cara con delicadeza.
-¿Podemos irnos a otro lado?-Lo miré a los ojos y asintió.
Tal vez aún quisiera a Hugo, pero Álvaro estaba consiguiendo que lo olvidara y que la herida se cerrara más rápido y sin dejar secuelas. No me solté de aquella cálida mano que tanto me estaba ayudando.
Andamos durante un buen rato, Álvaro intentó que estuviera animada, porque aunque no le había dicho nada, él sabía perfectamente que no estaba bien.
Llegamos hasta un parque, era uno de los más grande de mi pueblo. Nos sentamos en un banco, uno al lado del otro.
Él pasó su mano por encima de mi hombro y me acercó hacia él.
No dijimos nada, yo rompí a llorar, no estaba bien, Hugo me había hecho recordar todos los buenos ratos que habíamos pasado durante aquella relación con él, e iba a ser difícil de olvidar, pues había sido mi primer amor, con él había dado mi primer beso e incluso habíamos compartido aquella primera vez, que para mí no pudo ser más perfecta.
Álvaro se limitó a abrazarme. No me preguntó nada.
Quería irme de aquel pueblo lo más rápido posible, no quería seguir viendo a Hugo, ya que me hacía mucho daño, mucho daño. Y yo quería ser feliz, pero quería ser feliz al lado de Álvaro. Sonó mi móvil, era uno de mis amigos.
(Cuenta Álvaro)
Observé como hablaba con aquel muchacho, a ella no se le veía muy contenta de verlo, es más se acercó a mi y me pidió que nos fuéramos.
Mientras íbamos hacia ningún lado yo intentaba animarla contándole lo bien que me habían caído sus amigos y los majos que se veían.
Llegamos a un parque y nos sentamos en un banco. 
Ella empezó a llorar. Yo simplemente pude abrazarla.
Tal vez ese muchacho había sido alguien muy especial para ella, pero no se lo preguntaría. Cada vez lloraba más, y yo cada vez me sentía peor.
La llamaron por teléfono.
-Es Jorge, que están en un bar de por aquí cerca, que cuando queramos que vayamos.- Dijo con lágrimas aún en los ojos.
-Vale, cuando quieras nos vamos.-Le sonreí.
-Álvaro, quiero irme lo más pronto de aquí.-Empezó a llorar.- A ser posible el 26 por la mañana, no quiero estar en este pueblo mucho tiempo.-Me abrazó.
-Eso habrá que hablarlo con tus padres.-Dije abrazándola.-Pero haré lo posible por irnos.-Me separé de ella.
-No me sueltes, por favor.-Volvió a abrazarme más fuerte.
Estuvimos un buen rato abrazados cuando ella volvió a separarse de mi.
-¿Puedo contarte algo?-Me miraba a los ojos.Asentí.- Ese muchacho que antes has visto es Hugo, mi ex, me dejó justo cuando me fui, sin motivos, y ahora, pues...-Rompió a hablar, y la abracé.
-¡Eh!,¡Eh! No llores más.-La separé de mi.-Voy a ser todo lo posible porque seas feliz y si quieres que nos vayamos no pasa nada el día 26 nos iremos.- Le sequé las lágrimas.
Volví a abrazarla. Me separé de ella y la besé, ella respondió al beso, creo que eso era buena señal.
Nos levantamos y nos dirigimos hacía donde estaban sus amigos.
-Están allí.-Señaló hacía un bar que hacía esquina.
Nos acercamos y nos sentamos. Aunque Bea apenas estuvo sentada porque sus amigas le dijeron de ir al baño.
Me dí cuenta de que Hugo no estaba y eso me alegró.
-¿Sabes? no creo que vuelva, le hemos dicho que no ha hecho bien en venir y que es mejor que durante las vacaciones no se venga con nosotros.-Me dijo Rafa.
-Espero que eso haga cambiar de opinión a Bea, me ha dicho que el día 26 por la mañana se quiere ir.- Miré a sus amigos.
-¡Para que mierdas habrá tenido que venir! ¡JO-DER!- Digo Jorge muy cabreado.- Os avisé de que no era buena idea, y sabéis que Bea no cambiará de opinión.- Miró a los otros dos chicos.-¡Es que es especial siempre cagándola! ¡Para una vez que podemos pasar unos días con ella!-Estaba realmente cabreado.
#Continuará#