Estaba mirando el ordenador para ver que tenía que hacer para la universidad, cuando mi móvil sonó, vi que era ella, y no dudé en cogerlo.
-¿Dónde está lo más bonito del universo?-Contesté.
-No se, espera que la busco.-ME reí.
-¡Qué tonta eres!-Volvimos a reirnos.
-Tengo que contarte una cosa.-Me puse serio.
-¿Que ha pasado?-Me preocupé.
-Mi madre ya sabe que estamos juntos.-No sabía si alegrarme o lo que hacer.
-¿Y eso es malo?-Dudé.
-Pues según he podido comprobar es lo mejor del mundo.-Respiré tranquilo.-Me ha dicho que te vengas a pasar las navidades con nosotros al pueblo, pues como tú ya terminas los conciertos y eso, pues he pensado que sería buena idea.- En ese momento quería gritar.
-Voy por supuesto que voy.-No lo dudé.-Pero me tienes que prometer que el día de reyes lo pasarás con mi familia.- Pensé que era justo.
- Tendré, que preguntárselo a mis padres, espero que me dejen.- Sonreí.
-Si hace falta yo hablo con ellos.- Cerré el ordenador.
-Por cierto, ¿Cómo vamos a hacer para irnos a Córdoba?-Me dijo ella.
-No se, eso tendría que hablar con tus padres a ver que podemos hacer.- Me senté.
- Sería buena idea, espera que te paso a mi padre o a mi madre.- Respiré hondo.
Esperaba caerles bien, y que no pensaran que era una mala influencia para su hija, ni tampoco que era muy mayor, ya que ella tenía 16 años y yo 22 años.
-¿Diga?-Sonó la voz de una mujer al otro lado del teléfono.
-¡Hola! Soy Álvaro, y me ha dicho Bea que si me iba con ustedes a Córdoba, y yo he aceptado encantado, pero el problema es que, que podemos hacer para vernos, ya que yo no sé donde está vuestro pueblo.-Estaba muy nervioso.
-Si ya se quien eres, ya me ha contado mi hija de que te vienes con nosotros, y es un verdadero placer, ya que nuestra hija estará más contenta si vienes tú.- Tenía una voz calmada.- Bueno, pues como mi marido y yo ya sabíamos que ibas a decir que si, hemos pensado que podías coger un tren hacia Córdoba y allí te recogíamos.-Me relajé un poco.
-Eso es una buena idea, pero tendría que saber a la hora más o menos que ustedes saldríais para no estar mucho tiempo esperando.- Procuraba ser educado.
-Pues la hora ya te la dirá Bea, pero no saldremos muy tarde, saldremos el día 23.- "Perfecto todavía tenia tiempo para preparar mi maleta" pensé.- Por cierto, a lo de que se vaya Bea contigo el día de reyes, no me parece mala idea, siempre y cuando la traigas al día siguiente.-Ahora si que tenía ganas de gritar.
¡La habían dejado! ¡Íbamos a estar juntos el día de reyes! ¡No podía creérmelo!
Su madre me pasó a Bea.
-Que maja es tú madre.-Le dije.
-Le has caído bien.-Sonreí.
Estuvimos hablando un rato más hasta que decidí preparar la maleta, quedamos en que por la noche me diría la hora, para poder sacar el billete.
Metí lo justo y lo necesario en la maleta. Por la noche Bea me dijo que saldrían a las 7:00 de la mañana, pobre pensé, calculé las horas que más o menos tardarían y saqué el billete.
Llegó el día, estaba impaciente, pero hasta las 17:30 más o menos no saldría.
Intenté matar el tiempo haciendo cosas de la universidad, me quité algo de trabajo, pero el tiempo pasaba muy lento.
Blas me llamó.
-¡Hey desaparecido!-Me dijo.
-¿Cómo que desaparecido?-Me reí.
-Si últimamente no hay quien te vea.-Se rió.-Lo pillas no hay quien te Bea.-Puse cara de extrañado.
-Vale, haré como si no hubieras dicho nada.-Negué con la cabeza.
-Bueno, pues el señorito dirá que es lo que quiere que hagamos estas navidades.-Se me había olvidado decirle que me iba.
-Esto, Blas, estas navidades os abandono.-Me reí.
-¿Qué nos abandonas? ¿Cómo que nos abandonas.-Seguro que había puesto cara de cordero degollado.
-Si, me voy a Córdoba con Bea, me llamó hace dos días y me voy con ella.-"pobre" pensé.
-Pues entonces, Ay me voy otra vez ahí te dejo Madrid-Se puso a canturrear.-Me voy a Murcia, verás la sorpresa que se lleva mi madre.-Cerré el ordenador.
-Seguro que desagradable.-Me reí.- Bueno tú, te dejo que son las 14:30 y tengo que comer, ducharme, recoger un poco esto e irme, que a las 17:30 tengo que coger el tren.-Fui hacia la cocina.
-Suerte.-Me dijo.
-Gracias, creo que me hará falta.-Colgamos.
Me preparé algo rápido, recogí los plato y me dí una ducha rápida.
Eran las 17:00, cogí mi maleta y cerré todo.
Estaba nervioso, no se como le caería a su familia, ni si quiera sabía si le caería bien a su padre, me había dicho que era muy majo y que me caería bien, pero no estaba del todo seguro.
Cuando llegué a la estación ya faltaba poco para que mi tren saliera.
#Continuará#
Estaba nervioso, no se como le caería a su familia, ni si quiera sabía si le caería bien a su padre, me había dicho que era muy majo y que me caería bien, pero no estaba del todo seguro.
Cuando llegué a la estación ya faltaba poco para que mi tren saliera.
#Continuará#
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