(cuenta Álvaro)
Al separarse de mi, me dijo que lo sentía mientras se mordía su labio inferior. Yo estaba en estado de shock, no sabía lo que hacer, ese gesto por su parte había sido la señal, que llevaba esperando hace mucho tiempo, por fin.
-Voy al baño.- Me despertó de mis pensamientos.
Vi como se levantó, y se fue.
¿Habría estado mucho tiempo callado? ¿Se habrá asustado y por eso se ha ido al baño?
-Tío, ¡Está es tú oportunidad!- Me dijo Dani mientras me daba un golpe en el hombro.
-Te lo ha puesto en bandeja, y se habrá asustado, al ver tú cara, porque era un poema.- Dijo Blas.
-Cuando vuelve, si es que viene y no se va por la puerta trasera-Miré mal a David.-Bueno, bueno, cuando venga te la llevas y hablas con ella, pero no te puedes quedar con los brazos cruzados,¡TIENES QUE HACER ALGO!-Me gritó al oído.
-Pero, ¿y si ha sido una simple chiquillada?- Todos me miraron.-No se, tiene 16 años y no se...-Dani me pegó una colleja.
-¿Tú eres tonto? o ¿eres tonto?- Dijo Dani.-¡Cuando venga te la llevas y hablas con ella, y como vuelvas a decir eso de Bea, sabiendo el sol de niña que es, te parto la cara!-Estaba muy serio.
-¡No te preocupes que no eres el único que se la parte!-Todos se habían enfadado por mi comentario.
La verdad es que no se porque había dicho semejante estupidez...
Seguimos hablando sobre lo que tenía que hacer, no se si iba a salir bien, pero necesitaba intentarlo.
Cuando la vi venir otra vez, la vi nerviosa.
Se volvió a sentar a mi lado, no paraba de mirar al suelo.
-Vienes un momento, tengo que ir al hotel, que está aquí al lado, se me ha olvidado el móvil.-Me miró.
Simplemente asintió, no dijo nada. Nos despedimos y durante el camino no dijo absolutamente nada.
Cuando cruzamos una esquina, y cuando ya nadie podía vernos, me paré.
Se giró y me miró, no dijo nada, estábamos enfrente uno del otro, solo tuve que dar un paso para poder besarla.
-Te lo debía.-Estaba callada.
No dijo nada, solo sonreía.No sabía que hacer.
-No debería de haberlo hecho,¿verdad?-Me atreví a decir.
No dijo nada solo se acercó y volvió a besarme. Fue un beso bonito, lleno de pasión, donde se podía mostrar que aquello podía ser verdad y podía ser algo bonito.
-Te quiero.-Le susurré al oído.
Ella solo me abrazó.
-¿vamos?-Le tendí mi mano.
Asintió.
Se paró en seco.
-¿Pero esto será solo algo pasajero? o ¿es algo para siempre?-La miré.
Decidí no decir nada, solo la besé.
-Es algo para siempre.-La volví a besar.
Fuimos al hotel. íbamos cogidos de la mano.
Entramos en la habitación. Esta vez agradecí a mi memoria el haberse olvidado de mi móvil.
-¡Vaaaya! Si que vivís bien.-Dijo ella mirando la habitación.- Es muy bonita y además muy lujosa.- Me miró.
-Bueno no está mal, pero a mi me gustas más tú.- La agarré por la cintura.
Se giró y empezó a besarme.
-Será mejor que nos vayamos.- Se separó de mi.- Estos ya estarán preguntando por nosotros.-Dijo mientras sonreía.
Yo iba sonriendo como cual estúpido, no podía creerlo, al final de todo van a tener razón en eso de que no importa la edad.No podía parar de mirarla, era tan increíblemente guapa, y tenía esa naturalidad que solo ella tenía.
Pero e de admitir que tenía miedo, miedo de que esto no funcionara y que ella se cansara, o que incluso yo me cansara, pero ahora mismo no quería pensar en lo que podría pasar, quería disfrutar cada segundo con ella y poder disfrutar todo lo que fuera posible.
-¿En que piensas?- Me miró.
-En lo increíble que eres.-Sonrió.
-Pues tú eres increíblemente tonto.-Se rió.
-¡Oye!-Me separé de ella haciendo como que me había cabreado.
-Ves como eres un tonto.-Me abrazó.
Entre besos y abrazos llegamos al bar.
-¡Huuuy! ¡Aquí pasa algo!-Dijo Irene.- Bea, ven conmigo al cuarto de baño.- Me reí.-Lo siento, pero es que las tías tenemos que ir de dos en dos.-Irene y su cachondeo.
No pude evitar reírme otra vez.
-Bueno pues ya vamos todas de un tirón y listo.-Se levantó Claudia.
Las chicas llevaban medio a rastras a Bea.
"-Pobre."Pensé.
-No te creas que te vas a librar.-Se sentaron todos a mi alrededor.
-Estas tardando en contarnos tooooodo lo que ha pasado.-Dijo Dani.
Los chicos me miraban con ojos curiosos, sabía que si no se lo contaba podía acabar y por si fuera poco contándoselo todo.
No puse resistencia y se lo conté.
Los chicos empezaron a felicitarme y a abrazarse, sabía que se alegraban por lo que Bea y yo acabábamos de empezar y que esperaba que nunca tuviera final.
Al poco vinieron las chicas, y también empezaron a felicitarme y a abrazarme.
Estuvimos un buen rato, incluso comimos, hasta que Magí nos llamó, y nos tuvimos que ir, teníamos que hacer las pruebas de sonido, iba a ser un fin de semana largo pero también intenso, tenía que aprovecharlo y pasar el mayor tiempo posible con Bea, seguramente no la vería hasta dentro de un tiempo.
Pasó el fin de semana, Bea y yo nos vimos los dos días, incluso vino al concierto, pero llegó la hora de despedirse, eso fue lo más duro del viaje.
Dani y yo fuimos los últimos en montarnos en el coche.
-Prométeme que me llamarás todos los días, como has hecho hasta ahora.- Me dijo con las lágrimas saltadas.
-Eso no hace falta que te lo prometa, es una rutina para mi y si no lo haga será como si no hubiera completado mi día.-nos besamos.
Bea empezó a llorar cada vez más, yo intentaba ser fuerte, sabía que la iba a echar mucho de menos.
-Cuidaros, ¿Vale?-Le di dos besos a Ester.
Asintieron, me despedí de Bea con un largo beso, y después nos fundimos en un abrazo hasta que Magí nos llamó.
Ester y Bea se abrazaron y se despidieron de nosotros con la mano, nosotros hicimos lo mismo.
Nos montamos en el coche, yo iba atrás con Dani, esta vez conducía Magí.
-No te preocupes en poco tiempo volveremos a verlas.-Me dijo Dani.
Yo decidí ponerme mis auriculares y me puse a mirar por la ventana.
Cuando llegamos me despertaron, me fui hacia mi casa, mañana tenía muchas cosas que hacer y tenía que estar descansado.
Llegó diciembre, Bea y yo no solo hablábamos por la noche si no que también cuando ella salía del instituto, la echaba de menos, necesitaba verla, pero entre todos los conciertos y todo lo que teníamos que hacer no tenía tiempo ni para descansar.El último concierto sería el día 16, pero la semana del 17 teníamos mucho trabajo entre grabaciones para la programación de navidad y los reportajes de las revistas.
No sabía que iba a hacer esta navidad, seguramente tampoco vería a Bea, porque estaría con su familia y se iría a su pueblo.
#Continuará#
No hay comentarios:
Publicar un comentario