martes, 19 de junio de 2012

Capítulo 21#

(cuenta Bea)
Cuando colgué le di un fuerte abrazo a mi madre y salí corriendo a abrazar a mi padre, ¡iba a pasa las navidades con él!, no podía creérmelo.
Pasaron los días y yo esta nerviosa, quería verlo, lo necesitaba.
Llegó el día, salimos a las 7:00, Álvaro me dijo que compraría el billete sobre las 17:30.
El viaje fue tranquilo, largo, pero tranquilo. Hicimos varias paradas.
-Bea, ¿Qué edad tiene Álvaro?-Me pilló desprevenida.
-22.-Solté sin pensármelo dos veces.
-¿No es un tanto mayor para ti?-Se giró mi madre.
-6 años, pero da igual, lo importante es que nos queremos.-Solté el libro que estaba leyendo.
-Por favor, ten mucho cuidado.-Se atrevió a decir mi padre.
-Lo tendré.-Dicho esto se volvió a crear el silencio que había antes de la pequeña conversación.
Me quedé dormida. No pasó mucho tiempo cuando mi madre me despertó.
-Bea, ya hemos llegado a Córdoba.-Me dijo con una sonrisa.
-Vale.-Me incorporé y miré la hora.
Le faltaría poco para llegar.
Entré en los baños de la estación y al salir mi teléfono empezó a sonar, era él.
-¡Holaaaaaaa!-Dije los más contenta que pude.
-Bea, ya he llegado a Córdoba,¿os queda mucho para llegar?-Me puse a buscarlo como una loca.
-¿¡Ya has llegado!?-Lo encontré.
Colgué el teléfono, no se si me digo algo o no pero salí corriendo.
-¡Álvaroooooooooooooooooooo!-Grité sin importarme nada.
Se giró, me vió y yo corrí más. Me abracé a él y lo besé con todas las ganas y el deseo que tenía retenido desde hace mucho tiempo.
-¡Te he echado mucho de menos!-Me abracé a él para que no me viera llorar.
Salimos fuera y mis padres ya nos estaban esperando.
Reconozco que estaba un poco nerviosa.
Después de las presentaciones y de guardar la maleta nos montamos en el coche. El viaje no se hizo muy largo.
Nos bajamos del coche y le enseñé donde iba a dormir.
Yo entré en mi antigua habitación.
Cuando el dejó sus cosas en la habitación donde dormiría yo le enseñé la mía.
Bajamos a ver si mi padre necesitaba ayuda y nos dijo que no.
-Mamá, voy a casa de Azahara, ahora venimos.- Salimos a la calle.
-¿Está muy lejos?-Preguntó.
-¡Super lejos!-Me reí.
Cruzamos y me paré en la primera casa que hacía esquina.
-Ya hemos llegado.-Me volví a reír.
Toqué y salí corriendo, me metí detrás de la calle.
-Pobre Álvaro, lo he dejado solo, verás cuando le habrá Azahara.- Dije en voz alta.
Oí como se habría la puerta, pero no escuché nada, solo vi que alguien venía corriendo hacía mi.
-¡BEAAA!-Gritó.
-¡AZAHARA!-Grité.
Nos abrazamos, empezamos a llorar.
-¡Te he echado de menos!-Me dijo.
-¡BEAAAAAA!-Escuché una voz de chico.
-¿Zafra?- Pregunté.-¡ZAFRA!-Lo abracé.-¿¡Que haces tú aquí!?-Pregunté.
-¿Yo? Nada.-Dijo nervioso y miró a Azahara.
-¡Huy! ¡AQUÍ HAY TEMA!-Grité.
-Si pero ¿y el pivón que hay en la puerta de mi casa?-Me miró.
-¡OSTIA ÁLVARO!-Salí corriendo.
-¡Ay! ¡Pobrecito mío!-Estaba en la puerta.-¡Qué lo hemos dejado muy solito a él!-Lo besé.
Se lo presente, cuando de pronto vi que en la puerta de mi casa había más gente.
-¡No puede ser verdad!¡No me lo creo!.-Salí corriendo.-¡Juan Antonio!-Me abracé a él.
-¡Hermanita!-Me abrazo.
Me puse a llorar, mi hermano, después de tanto tiempo sin verlo por fin lo veía.
-¡eh! No llores-Me separé de él.
-Si que lloro.-Sonreí.-¡Rebeca!-ME abracé a ella.-¡Ostras! ¡Álvaro!.-Mi hermano me miró.
Me giré y vi que venía hacia nosotros.
-Pobre, hoy no te estoy haciendo mucho caso.-Sonrió.
-No pasa nada, es tú familia y llevas mucho sin verlos.-Lo abracé.
-Bueno te presento, este es mi hermano Juan Antonio, y esta es mi cuñada Rebeca, Juan Antonio, Rebeca, este es Álvaro.-Se acercó y se saludaron.
#Continuará#

2 comentarios:

  1. Me gusta mucho! cuando puedas siguela...

    Ya tienes una nueva lectora y seguidora.

    Avísame por twitter, ok? Soy @crazy_of_love_4

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    Respuestas
    1. Por supuesto que te aviso!(: y si no te sigo en twitter ya voy a a seguirte!(:

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